— ¿Y qué es de la vida de Fin? —preguntó.
Noah tardó un segundo en responder.
—Murió en la guerra. Su destructor fue torpedeado en el cuarenta y tres.
—Lo siento. Sé que era muy amigo tuyo.
—Lo era —repuso Noah con la voz cambiada, ligeramente más grave—. Últimamente pienso mucho en él. Recuerdo, sobre todo, la última vez que lo vi. Poco antes de alistarme, volví a casa para despedirme y nos encontramos por casualidad. Era banquero, igual que su padre, y durante la semana siguiente pasamos mucho tiempo juntos. A veces pienso que lo convencí para que se alistara. Creo que si no le hubiera dicho que iba a enrolarme, él no lo habría hecho.
—No es justo que te culpes —protestó Allie, lamentando haber sacado el tema.
—Tienes razón. Lo echo de menos; eso es todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario